Rafael Figueroa, chef ejecutivo Hotel Portillo.
Este chef comenzó como ayudante de cocina y tras algunos años logró llegar a ser chef ejecutivo de Hotel Portillo, en donde trabaja cada día por mejorar el servicio de alimentación que ofrecen.
¿Cómo ha sido tu trabajo en Hotel Portillo?
No es fácil manejar un hotel con una gran cantidad de pasajeros. Estamos hablando de unas 400 comidas para huésped, 400 para personal que trabaja en Portillo y 200 personas que nos visitan por el día. Nuestra propuesta consiste en tener los mejores productos nacionales e internacionales a la hora de elaborar nuestra carta.
¿Qué caracteriza el “paladar” de los visitantes del centro de ski?
Los huéspedes vienen con ganas de probar todos los productos marinos de nuestro país y se van muy contentos por la gran variedad que les ofrecemos. Debe existir un amplio surtido, ya que tenemos alternativas por día para un mismo pasajero, sin repetición durante la semana.
¿Qué opinión te merece la incorporación de berries en la cocina?
Han aportado mucho, podemos jugar con los sabores típicos incorporándoles un toque de dulzor. Aportan un buen color en la presentación de platos principalmente dulces, siendo uno de los más apetecidos nuestro muffins de arándanos. Mi favorito es la mora, ya que me hace recordar el campo de Catapilco, lugar de donde provengo.