Dadas las bajas temperaturas de esta época, nuestro cuerpo requiere de más vitaminas y minerales, lo que nos obliga a comer más. Además tendemos a hacer menos actividad física, por lo que el alza de peso parece inevitable.
Pero si nos preocupamos de adquirir los nutrientes de los alimentos correctos, nos mantendremos en forma y no tendremos que ocultar los kilos de más bajo la ropa. En temporada invernal se recomienda consumir de manera preferente cítricos, líquidos tibios y comidas balanceadas.
Las frutas con alto contenido de vitamina C, como los berries que encuentras disponibles durante todo el año – en su estado natural, congelados o deshidratados-, te ayudarán además a reforzar tus defensas y evitar enfermedades.
Una buena idea, es cocinar de más y congelar lo que sobra para tener comida sana a la mano y siempre lista, evitando la tentación consumir comida chatarra.