Juan Gabler se aventuró en el mundo de la gastronomía el año 2000, con la idea de cambiar el concepto del clásico restaurante de carnes en Chile, el resultado: Cuerovaca, un exitoso proyecto que le dio categoría al negocio de las carnes.
¿Cómo ha sido tu historia en la gastronomía?
Ha sido algo bueno y sorprendente. Soy de profesión arquitecto y luego me dediqué a ser artista visual viviendo fuera de Chile, estando acá nos agarró la crisis y derivamos en lo que hacemos actualmente, fue algo circunstancial y obviamente ligado a mi amor por la cocina.
¿Qué destacas de Cuerovaca?
Fuimos pioneros en ponerle mantel largo a la carne, también el primer restaurante en Latinoamérica en tener carne de wagyú, con lo que generamos la demanda de algo que no se conocía.
¿Cuál crees que es tu aporte a la gastronomía?
Yo trato de educar al público por eso hago cursos, asesoro a los chef, frigorífi cos, supermercados, clientes y empresas sobre carnes, asados, parrillas, todo lo relativo a nuestro tema. Me interesa formar a un público culto, educado, que entienda más y esté más receptivo a las novedades.
¿Cuál es tu Berry favorito?
Personalmente los berries que más me interesan son el physalis y los arándanos. El physalis funciona muy bien con la comida salada, da una limpieza de boca, un gusto semi-ácido y amargo que me parece muy agradable.