Las salidas a comer no son algo exclusivo de los tiempos modernos, su historia se remonta al año 1700 a.c. con la existencia de tabernas. Se han encontrado pruebas de que en el año 512 a.C. había un comedor público en Egipto, en donde se ofrecía un menú limitado compuesto por un plato preparado en base a cereales, aves salvajes y cebolla.
La palabra restaurante proviene del francés y quiere decir “restaurativo”. Otra versión que surge en Francia, en donde un mesonero llamado Boulanger, al inaugurar un local de comidas, puso el siguiente eslogan en latín: “Venite ad me vos qui stomacho laboratis et ego restaurabo vos” que se traduce como: “Venid a mí todos los de estómago cansado y yo os lo restauraré”.
En este lugar se cobraba unos precios lo suficientemente altos como para convertirse en un lugar exclusivo. El negocio comercial de los restaurantes prosperó después de la segunda guerra mundial, ya que muchas personas con posibilidades económicas adquirieron él habito de comer fuera de sus casas, algo que se mantiene hasta nuestros días.