Comer sano es alargar la vida, pues la al imentación y estilo de vida tienen un papel fundamental en la prevención de enfermedades. El consumo de alimentos ricos en antioxidantes como los berries – por ejemplo – contribuye enormemente a evitar enfermedades cardiacas, entre otras, lo que podría aumentar la esperanza de vida de las personas.
El cambio que estamos viviendo en materia gastronómica se ve reflejado en el surgimiento de restaurantes con un nuevo concepto, que se importó desde Estados Unidos y Europa y está enfocado a ofrecer una comida sana y no por eso menos sabrosa, en un ambiente entretenido y dinámico.
En estos sitios los clientes son atendidos de forma similar que en los locales de comida chatarra, pero en vez de combos llenos de grasas saturadas, pueden optar por una amplia gama de verduras, frutas y aderezos, además de diversos tipos de carne, en especial blancas.
El aumento en el consumo de alimentos intrínsicamente “sanos”, como la fruta, las legumbres, los frutos secos y el yogur ha llevado al surgimiento de nuevas líneas de productos en ese sentido. La variedad es amplia y sólo basta tomar conciencia para comenzar a disfrutar de una mejor calidad de vida.