Una comida o cena sin postre es como un cuento sin un final, y como todos gustamos de finales distintos, nos sucede lo mismo con los postres.
Hay quienes los prefieren muy dulces, otros algo refrescantes, otros a base de lácteos, y otros… con una buena variedad de quesos.
Ya sea por razones de paladar o estéticas, concordamos en que lo que engorda no es el alimento si no el estilo de vida, la clave está en saber equilibrar lo dulce.
La idea de un postre es dar un excelente final a una comida, pues de nada sirve comenzar abriendo el apetito con una buena entrada, seguir con un buen plato principal acompañado de su adecuado vino, y derrochar todo el suspenso a la basura con un mediocre postre.
Pero no confundamos mediocre con simple, ya que unas frutas frescas acompañadas de una espuma de refrescantes condimentos, serian tan exitosas como un “panettone de berries Hortifrut ”, bañado con un licor como es un Vodka, Whisky o Ron.
Sabiamente se dice que: “en el riesgo y el atrevimiento está la gracia”.
Chef Hortifrut MARCO FARIAS