El aumento del precio de los alimentos es uno de los mayores problemas que se enfrenta hoy a nivel mundial.
Según datos del Banco Mundial, 33 países están en riesgo de sufrir graves dificultades políticas y sociales como consecuencia de la crisis de los alimentos, además de los conflictos energéticos.
Como causas principales podemos nombrar a los efectos del cambio climático, la utilización de productos alimentarios para elaborar biocombustibles y los subsidios agrícolas.
En primer lugar, las malas condiciones ocasionadas por el cambio climático como inundaciones o sequías, impiden el aumento en la producción de cereales y granos básicos, mientras que continúa en alza la demanda de estos a raíz del aumento en la población.
Por otra parte, la creciente demanda de países como India y China por alimentos de calidad, tiene gran incidencia en el aumento del precio por granos.
En otro ámbito, la necesidad de prescindir en parte del petróleo, ha llevado a que actualmente se utilicen unos 100 millones de toneladas de cereales al año para fabricar biodiésel o etanol. En Chile importamos alrededor del 50% del arroz y 45% del trigo, por lo que inevitablemente esta crisis nos afectará.