El espárrago es originario del Mediterráneo, de las cuencas de los ríos Tigris y Eufrates y ya era consumido por los antiguos Egipcios y Griegos.
Este vegetal fue introducido en España por los Romanos, durante el periodo de ocupación. Ya entonces eran conocidas sus propiedades medicinales y a partir del siglo XVIII, el espárrago se convirtió en la verdura preferida por la burguesía.
El espárrago es el brote tierno de la esparraguera, planta de la familia de las Liliáceas cuyas yemas comestibles brotan en primavera, pero el producto está disponible durante todo el año en sus dos versiones: blanco y verde.
Su forma es alargada y con pequeñas puntas en forma de escamas y posee un sabor suave y con un toque amargo casi imperceptible. Hace mucho tiempo fue cultivado con propósitos medicinales como un remedio natural para limpiar la sangre y con propiedades diuréticas, por su gran cantidad de Potasio.
Es bueno para el sistema nervioso y fuente de sustancias de acción antioxidante.