Más de alguna vez, “algún entendido en cocina”-por nombrarlos de alguna manera- ha lanzado la siguiente frase: “Mi abuelita hacía esta receta desde que era cabro chico”. No obstante, vienen a nuestra mente imágenes de los platos de la abuelita decorados con un huevo duro relleno con la yema mezclada con mayonesa, pero hoy en día usamos otros trucos, simples pero muy originales a la vez.
En los tiempos de las abuelas no habríamos comido, combinado o preparado, las cosas que innovamos nosotros los “artistas de la cocina”, siempre teniendo muy presente que la presentación de un plato, es tan importante como el sabor, aroma o preparación. En nuestra mente no quedan registrados los olores y sabores de un plato, es más fuerte el recuerdo de la imagen o la sensación que nos provocó al comerlo. ¡Cómo olvidar aquel exquisito bocado que aún sin probarlo, “devoramos con los ojos”!
EL PLATO ENTRA PRIMERO POR LA VISTA Y LUEGO POR LA BOCA.
Marco Farías
Chef Asesor Hortifrut