Recuerdo cuando niño, tiempo en que las celebraciones de navidad y año nuevo, eran sinónimo de manjares y exquisitas preparaciones, todo en un ambiente cálido de familia.
Pero los tiempos han cambiado y hoy en día es más fácil y cómodo dejar de lado esas extenuantes horas de trabajo y dedicación, a alguien con más tiempo y energía que nosotros, con el riesgo de que tal vez, vayamos cambiando las raíces de una cocina natural y original por una nueva cocina que mezcla sabores, aromas y presentaciones novedosas.
En lo personal soy amante de esta “nueva cocina” y un poco aburrido de lo tradicional decidí también experimentar con sensaciones nuevas, con algunas ideas como cambiar las tradicionales paltas rellenas por ensalada de espinacas con salmón y frutillas o la leche asada por un creme brulée de frambuesas… el tema es atreverse.
¡Felices Fiestas!